Quisiera controlarlo. Controlarlo para que en la madrugada no se coma la comida de todos. Contralarlo para que no me ataque verbalmente diciendo que soy la mujer más fea del mundo, la más pendeja, la más… etc. Controlarlo para que no asuste a su hermanitos y ellos pudieran seguir gozando de sus mejores años estudiando y riéndose. Controlarlo para que dejara de orinar en el lavabo del baño. Controlarlo para que dejara de estar eternamente acostado. Controlarlo para que deje de reírse en la madrugada. Controlarlo para que tome el medicamento. Pero no puedo: Intenté internarlo en el Instituto Ramón de la Fuente, y cuando ya teníamos su Hoja de Ingreso, firmó que NO se dejaba internar. Lloré, lloré y lloré… Pensé que al fin en un instituto serio, con especialistas lo iban a “controlar”, a realizar estudios y más estudios: tomografías, ultrasonidos, análisis de sangre, orina, riñones, páncreas. Pero no sin su firma, no puede internarse. El diagnóstico es: “paci...
Entradas
Mostrando las entradas de marzo, 2021