Suena mi teléfono
Juan Pablo:
Suena mi teléfono. El identificador de llamadas me indica que la llamada viene del Psiquiátrico. Sé que eres tú. Respiro profundamente y por fin, te contesto.
- ¿Bueno?
- Ay, mamá. ¡Hasta que logro comunicarme contigo!
- Hola, Juan Pablo, ¿cómo te va?
- Mamá, ya ven y dame de alta.
- No puedo. Tiene que firmar el doctor…
- ¿No puedes venir así y decir: “ya quiero que Juan Pablo regrese a su casa”?
- No. El doctor debe autorizarlo para que puedas venir.
- Mamá, aquí no me queda ninguna ropa.
- ¿Ya ves? Tienes que bajar de peso.
- Mamá, ¿me puedes traer el iPad?
- No te serviría de nada, no hay Internet para los pacientes.
- Bueno, tráeme el libro de La Divina Comedia.
- Claro que sí, ¿qué más?
- Mi zacate de baño, el rosa.
- Claro que sí.
Miro el folleto explicativo y veo que las vistitas son los martes, miércoles, jueves y domingos: de 15:00 a 18:00 horas. Hoy es sábado, y de todas maneras el doctor prohibió las visitas.
Ya no se me hace “un nudo en la garganta” al escuchar tu voz. El medicamento que estoy tomando por la mañana está haciendo su trabajo. Estoy “tranquila”. La “ansiedad generalizada y el exceso de estrés” se han ido. Aunado a las 10 horas que la Quertiapina me hace dormir. Por eso, estoy tranquila. Mis uñas han crecido y hasta me hice manicure estilo “french”. (Lo intercambié por una “playera original” de fútbol, de cuando tenías 12 años).
Tranquila a pesar de:
a) No tener ningún curso programado lo que resta del mes.
b) No saber si podré viajar a EUA para dar los cursos que me pidieron de Univisión de San Francisco, Fresno, Los Ángeles y Sacramento; por el famoso Corona - Virus.
c) No saber si se daré los cursos que comienzan en abril en Reforma, por la restricción de “no reunir gente en lugares cerrados”.
d) No tener ni siquiera efectivo para mandar a comprar tortillas…
Mañana llevaré a todos los niños a confesarse. Me lo sugirió mi papá por el tiempo de Cuaresma y me parece una buena idea. “En polvo eres, y en polvo te convertirás”. “Nada es para siempre”.
Sueño que cuando salgas del hospital, estés tan estabilizado que podamos ir a inscribirte a Filosofía en la modalidad On line. Puedas tener un trabajo, tocar tu violín, dejar de tener ideas delirantes, dejar de reírte por las noches, dejar de orinar en el lavabo de tu baño, dejar de limpiarte con las “toallas de manos”, cada vez que vas al baño y dejar tus “picos” de agresividad que tanto nos asustan.
Sueño que caminarás en la caminadora, harás pesas y te ejercitarás con los aparatos que tenemos en nuestro espacio del “Rincón del vago”. Sueño: “Vivir es un sueño y lo sueños, sueños son”. (C.
Suena mi teléfono. El identificador de llamadas me indica que la llamada viene del Psiquiátrico. Sé que eres tú. Respiro profundamente y por fin, te contesto.
- ¿Bueno?
- Ay, mamá. ¡Hasta que logro comunicarme contigo!
- Hola, Juan Pablo, ¿cómo te va?
- Mamá, ya ven y dame de alta.
- No puedo. Tiene que firmar el doctor…
- ¿No puedes venir así y decir: “ya quiero que Juan Pablo regrese a su casa”?
- No. El doctor debe autorizarlo para que puedas venir.
- Mamá, aquí no me queda ninguna ropa.
- ¿Ya ves? Tienes que bajar de peso.
- Mamá, ¿me puedes traer el iPad?
- No te serviría de nada, no hay Internet para los pacientes.
- Bueno, tráeme el libro de La Divina Comedia.
- Claro que sí, ¿qué más?
- Mi zacate de baño, el rosa.
- Claro que sí.
Miro el folleto explicativo y veo que las vistitas son los martes, miércoles, jueves y domingos: de 15:00 a 18:00 horas. Hoy es sábado, y de todas maneras el doctor prohibió las visitas.
Ya no se me hace “un nudo en la garganta” al escuchar tu voz. El medicamento que estoy tomando por la mañana está haciendo su trabajo. Estoy “tranquila”. La “ansiedad generalizada y el exceso de estrés” se han ido. Aunado a las 10 horas que la Quertiapina me hace dormir. Por eso, estoy tranquila. Mis uñas han crecido y hasta me hice manicure estilo “french”. (Lo intercambié por una “playera original” de fútbol, de cuando tenías 12 años).
Tranquila a pesar de:
a) No tener ningún curso programado lo que resta del mes.
b) No saber si podré viajar a EUA para dar los cursos que me pidieron de Univisión de San Francisco, Fresno, Los Ángeles y Sacramento; por el famoso Corona - Virus.
c) No saber si se daré los cursos que comienzan en abril en Reforma, por la restricción de “no reunir gente en lugares cerrados”.
d) No tener ni siquiera efectivo para mandar a comprar tortillas…
Mañana llevaré a todos los niños a confesarse. Me lo sugirió mi papá por el tiempo de Cuaresma y me parece una buena idea. “En polvo eres, y en polvo te convertirás”. “Nada es para siempre”.
Sueño que cuando salgas del hospital, estés tan estabilizado que podamos ir a inscribirte a Filosofía en la modalidad On line. Puedas tener un trabajo, tocar tu violín, dejar de tener ideas delirantes, dejar de reírte por las noches, dejar de orinar en el lavabo de tu baño, dejar de limpiarte con las “toallas de manos”, cada vez que vas al baño y dejar tus “picos” de agresividad que tanto nos asustan.
Sueño que caminarás en la caminadora, harás pesas y te ejercitarás con los aparatos que tenemos en nuestro espacio del “Rincón del vago”. Sueño: “Vivir es un sueño y lo sueños, sueños son”. (C.
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