La Química es una maravilla.
Al amanecer, me tomo media tableta de Sertralina; a las 8 de la noche, media de Quetiapina.
La Sertralina es una especie de pastilla que en el fondo dice: “todo me vale un pepino”. Estoy relajada. Prendo su vela, le pido ayuda para la venta; la Virgen de Torreciudad me acompaña todo el tiempo en mi escritorio, al lado de la foto de mamá.
En la noche como un gran telón se cierran mis ojos exactamente a las 9 pm. Escucho a lo lejos que los niños llegan del fútbol, del ballet. Se bañan, cenan, se lavan los dientes y apagan las luces…
Diez horas después despierto como si hubiera dormido 100 años en el cuento de la Bella Durmiente.
Lo único que me inquieta es que si sigo con mi maravillosa química, comenzaré a tener leche (como si estuviera amamantando). Jajajaja. Como ya está previsto, en mis próximos análisis de química sanguínea revisarán mis niveles de prolactina.
Sólo Dios es la Bondad, el Bien y la Verdad absoluta. La Química, simplemente es Práctica pero tiene sus secuelas.
Al amanecer, me tomo media tableta de Sertralina; a las 8 de la noche, media de Quetiapina.
La Sertralina es una especie de pastilla que en el fondo dice: “todo me vale un pepino”. Estoy relajada. Prendo su vela, le pido ayuda para la venta; la Virgen de Torreciudad me acompaña todo el tiempo en mi escritorio, al lado de la foto de mamá.
En la noche como un gran telón se cierran mis ojos exactamente a las 9 pm. Escucho a lo lejos que los niños llegan del fútbol, del ballet. Se bañan, cenan, se lavan los dientes y apagan las luces…
Diez horas después despierto como si hubiera dormido 100 años en el cuento de la Bella Durmiente.
Lo único que me inquieta es que si sigo con mi maravillosa química, comenzaré a tener leche (como si estuviera amamantando). Jajajaja. Como ya está previsto, en mis próximos análisis de química sanguínea revisarán mis niveles de prolactina.
Sólo Dios es la Bondad, el Bien y la Verdad absoluta. La Química, simplemente es Práctica pero tiene sus secuelas.
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